8 de junio de 2026 · Por Dra. Alba Solís
PRP para lesiones deportivas: qué esperar (y qué no)
El PRP (plasma rico en plaquetas) se ha hecho muy famoso porque lo usan deportistas de élite, y eso ha creado expectativas a veces poco realistas. Te lo cuento con honestidad: ni es milagroso ni sirve para cualquier lesión, pero, bien indicado, es una herramienta muy valiosa.
¿Qué es exactamente?
Se obtiene de tu propia sangre: la centrifugamos para concentrar las plaquetas, que liberan factores de crecimiento, y se infiltra guiada por ecografía en la zona lesionada. Al ser tu propio material biológico, el riesgo de rechazo es mínimo. Puedes ver más en la página de la técnica: PRP.
Para qué lesiones suele funcionar
- Tendinopatías crónicas (rotuliano, aquíleo, epicondilitis o «codo de tenista»).
- Algunas lesiones musculares y lesiones deportivas.
- Artrosis leve-moderada de rodilla, como apoyo al tratamiento.
Cuándo NO lo recomendaría
Si lo que tienes es una rotura que necesita cirugía, una artrosis muy avanzada o una lesión que se beneficiará más de otro tratamiento, te lo diré. Prefiero no ofrecerte un PRP que no te va a ayudar. La clave está en el diagnóstico previo con ecografía: sin saber bien qué te pasa, infiltrar es ir a ciegas.
El PRP no trabaja solo
Un error frecuente es pensar que el pinchazo lo arregla todo. El PRP crea la oportunidad de que el tejido se recupere, pero los resultados buenos llegan cuando se acompaña de ejercicio y readaptación. Por eso trabajo coordinada con tu fisioterapeuta.
Preguntas frecuentes
¿El PRP es dopaje?
No. El PRP no está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje cuando se usa con fines terapéuticos. Aun así, si compites a alto nivel, conviene comentarlo para ajustar todo a la normativa de tu federación.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende de la lesión. Algunas mejoran con una sola infiltración y otras requieren una pequeña tanda. Tras valorarte con ecografía te doy una estimación realista, sin venderte sesiones de más.
¿Duele y cuándo puedo volver a entrenar?
Es un pinchazo ecoguiado, molesto pero bien tolerado. Suele haber unos días de reacción local; la vuelta al deporte es progresiva y la pautamos según tu lesión, casi siempre acompañada de ejercicio.